Prueba Ford Puma Gen-E: desmontando muchos prejuicios

El Ford Puma es un modelo que ha conseguido grandes ventas para la marca estadounidense desde que en 2019 saliera al mercado como una auténtica reinvención del pequeño deportivo que hace unas décadas la marca comercializaba. Un modelo mítico que fue reconvertido a pequeño SUV, manteniendo en cierta forma la esencia del mítico modelo en su frontal pero que adquiría los estándares de diseño de los SUV y de la marca en la actualidad.

Ahora, le ha dado una vuelta de tuerca al modelo coincidiendo con el estreno de su restyling para estrenar una nueva versión completamente eléctrica que me parece una opción realmente buena para un cliente que quiere tener un vehículo eléctrico racional. Y es que en los últimos años he podido ponerme al volante de varias versiones del Ford Puma, pero de gasolina. Hasta ahora nunca con el eléctrico, pero el resultado ha sido pasar de un coche que esperaba que me gustaría, pero no tanto como me ha gustado.

Y nos ponemos al volante de este modelo de pruebas una vez más a TYSA Ford, concesionario oficial Ford en Sevilla, Córdoba Cádiz y Barcelona, que vuelven a apoyar por nuestro programa de pruebas con la cesión de este vehículo que en los últimos años ha sido un auténtico super ventas para la marca.

Diseño exterior: mantiene la atractiva línea de su hermano de combustión

Si funciona, para qué cambiarlo. Y esa es la decisión que ha tomado Ford con un Puma Gen-E que mantiene prácticamente la misma imagen que el Puma de combustión.  Y es que este modelo cuenta con un diseño muy deportivo y agresivo (cuando lo ves venir desde atrás de noche, impone) con formas muy arriesgadas lo mires por donde lo mires; es totalmente diferente a sus competidores y atrae desde el primer momento.

El Puma es el SUV pequeño de la gama, el que partía de la base del difunto Ford Fiesta. La variante eléctrica tiene unas dimensiones prácticamente idénticas a las del resto de versiones, con una longitud de 4,21 metros, una anchura de 1,80 metros y una altura de 1,55 metros. Completar diciendo que la distancia entre ejes es de 2,59 metros en esta unidad de pruebas.

Si ponemos esta versión eléctrica al lado de su versión de combustión, la única diferencia que podemos ver y que diferencia a simple vista este Ford Puma Gen-E es, como era de esperar, el diseño de su morro. Y es que al ser una versión eléctrica no requiere tantas entradas de refrigeración como el modelo de combustión y por ello, Ford ha decidido tapar la entrada de refrigeración superior del morro, ocultarla con el mismo color de la carrocería y dibujar la línea de la parrilla que tiene el modelo de combustión con una sutil línea en color negro piano. Por lo demás, como hemos comentado, sigue prácticamente igual y seguimos viendo unos simpáticos faros LED que le dan aspecto de anfibio por su posición elevada y en los laterales del vehículo.

La parte inferior queda reservada para un paragolpes llamativo y sin protecciones inferiores. Queda claro que este Puma es más urbanita que crossover, ya que no hay plásticos en los bajos de su carrocería. Las llantas pueden ser de 17 a 19 pulgadas en función del acabado y, en el apartado de la personalización, destacan los tonos disponibles en su paleta de colores.

Y es que nos encontramos ante un coche que no tiene tomas de aire agresivas ni difusor trasero, y el alerón posterior no excede las dimensiones de lo esperado. Pero es cierto que en su aspecto hay en general músculo en los pasos de rueda y la ausencia de escape está muy bien resuelta, siendo esta otra diferencia con el modelo de combustión.

En el lateral la vista se van muy bien las llantas de 18 pulgadas, acompañados con unos marcados pasos de rueda en el color de la carrocería (sutil y elegante, sin darle el aire off road de los plásticos) y faldones específicos; en definitiva, una línea que se acerca más a un deportivo que a un SUV. Y en la trasera, un buen spoiler pero sin un difusor, junto con unas ópticas enmarcadas en negro grandes, y a lo largo del portón, cómo viene siendo ahora la moda en muchos modelos, el nombre del modelo “PUMA”.

Interior: salto cualitativo y tecnológico gracias al restyling

Hace unos meses, el Ford Puma que se estrenó en 2019 en el mercado recibió un restyling que fue mucho más profundo en el interior que en el exterior. Mientras que la carrocería recibió pequeños retoques, el interior sí que fue actualizado a fondo para poner a su superventas al día a nivel tecnológico y de diseño de interiores que la marca estadounidense está introduciendo en sus últimos lanzamientos.

Nos encontramos con un nuevo salpicadero simple, sobrio y atractivo. Un salpicadero que es coronado por el elemento de moda en el segmento del automóvil: una pantalla táctil de gran tamaño, concretamente de 12 pulgadas mucho más grande que la anterior (8″) y con mejor resolución y más fluidez, la cual sigue utilizando una apariencia similar y los menús siguen siendo sencillos y fáciles de aprender, el interfaz es mucho más fluido porque emplea un procesador más potente, dejando una mejor experiencia desde que damos el contacto. Pero el aumento de esta pantalla ha provocado algo que no me gusta y es la eliminación de los mandos físicos de la climatización que el anterior Ford Puma tenía y en este restyling se han eliminado. También, el botón de la apertura eléctrica del maletero también pasa a estar en la pantalla. Solo se han salvado algunos pocos botones como los de los modos de conducción, la cámara o el volumen.

Nos encontramos con terminaciones de materiales de buena calidad, de sobresaliente en el salpicadero, el cual cuenta con una franja de cuero sintético de color blanco que va de lado a lado que aumenta la calidad percibida. Me gusta. Sin embargo, algo que no me gustó demasiado fue el tacto que tenía la parte superior de las puertas, con un plástico duro que contrasta bastante con el buen acabado del salpicadero y consola central. Y otra cosa que no me gusta, el aumento del maldito negro piano que tanto de moda se ha puesto en la consola central y que su antecesor no tenía.

Pero con este rediseño de la consola central, Ford ha implementado una nueva consola de doble altura con plataforma de carga inductiva mientras que en la zona superior del salpicadero lo que tenemos es una barra de sonido Bang & Olufsen que suena realmente bien. Un rediseño de distribución y soluciones que son un acierto absoluto para un coche que gana en espacio de almacenamiento y se hace mucho más útil en su interior.

En la habitabilidad tenemos la misma receta que ya conocíamos con un espacio amplio para su tamaño en las plazas delanteras y justo en las traseras. Las plazas delanteras son muy cómodas y espaciosas, y es bastante sencillo encontrar la posición ideal de conducción. La tapicería mixta de tela y cuero sintético incorpora un mullido blando y agarran muy bien. En las plazas traseras el espacio es algo más escaso, pero muy apto para dos adultos, aunque la altura al techo no ayudan al confort en estas plazas y más si mides cerca del 1,80 cm o más.

Pero el espacio que nos falta en cierta manera en las plazas traseras, nos lo encontramos en la capacidad del maletero, de las mejores del segmento. Cubica 523 litros más otros 43 litros adicionales en la parte delantera, con el valor añadido que bajo el fondo del asiento tenemos el Gigabox de Ford: un espacio de almacenamiento impermeable y que cuenta con un desagüe.

Motorización: buen comportamiento y autonomía correcta

Ford tiene una amplia gama de motores para su Ford Puma de combustión, con incluso pequeñas hibridaciones que abre el abanico del catálogo de opciones a una gran cantidad de clientes. Y el que faltaba era una versión eléctrica que ha sido la última en llegar y que hoy os presentamos gracias a TYSA Ford, con un Ford Puma Gen-E que tiene un único motor eléctrico que ofrece 123 kW (168 CV) y 290 Nm de par motor que son más que suficientes para mover los 1.560 kg que pesa.

Ford ha hecho un trabajo excepcional con este Puma Gen-E y ha dado en el clavo con casi todo y, bajo mi punto de vista personal, ha superado incluso a sus variantes de gasolina. Contamos con un motor que va colocado en el eje delantero y tiene una entrega que destaca por su linealidad y la progresividad con la que entrega el par al asfalto. Se mueve con una soltura razonable y hace que el Puma en versión de cero emisiones sea un coche muy agradable de conducir, algo que buscan la gran mayoría de los clientes que aspiran a hacerse con una unidad como la que hemos probado en esta ocasión.

Pese a que es un coche que está destinado a la conducción urbana, su motor y autonomía hace que el Ford Puma Gen-E sea un coche excepcional. Bien es cierto que a altas velocidades se dejará notar el ruido aerodinámico, pero no llega a ser incómodo, ya que cuenta con una aceleración realmente generosa que será buena para casos en los que hay que incorporarse a una rotonda, entrar en una autopista por la vía de aceleración o llevar a cabo un adelantamiento.

En término de autonomía, la marca homologa una autonomía mixta de 376 kilómetros y de hasta 523 kilómetros si hacemos una conducción exclusivamente urbana. Sin embargo, la realidad, como suele ser habitual en todo tipo de vehículos, dista de la homologada por la marca y después de medio millar de kilómetros a bordo de este Ford Puma Gen-E, la autonomía real se coloca más bien alrededor de los 280-300 km entre recargas, pero hay dos buenas noticias.

Cuenta con cuatro modos de conducción: Eco, Normal, Deportivo y Resbaladizo. El primero es más conservador y limita bastante la potencia, mientras que el Sport ayuda a sacar sus máximas prestaciones. En función de su uso y de cómo conduzcamos veremos que la autonomía del Ford Puma se aleja más o menos del homologado.

Una es que siendo cuidadosos podemos reducir el consumo hasta llegar a cifras muy cercanas a la homologada (13,9 kWh/100 km); nosotros conseguimos dejarlo en 15 kWh, pero se puede bajar a 12 kWh de forma relativamente fácil circulando en ciudad. Y la otra buena noticia es que puede recargar hasta 100 kW y eso hace que a poco rápido que carguemos recuperemos mucha autonomía en plazos de tiempo muy cortos. Ford anuncia 25 minutos para llegar del 10% al 80% y en las recargas que hemos realizado los tiempos han sido cumplidos.

Comportamiento dinámico: Ford lo ha vuelto a hacer

Cuando me confirmaron desde TYSA Ford que nos íbamos a poner al volante de la variante eléctrica del Ford Puma, mi primer recuerdo fue que cuando probamos el Ford Puma microhíbrido hace unos meses, el comportamiento dinámico era realmente excepcional. Y es que en cuanto a dinámica creo que Ford lo ha vuelto a hacer. El chasis del Puma Gen-E está muy bien resuelto con un comportamiento ágil para moverse entre el tráfico del día a día y con una buena dosis de estabilidad posiblemente motivada por un centro de gravedad muy bajo.

El Ford Puma muestra reacciones más propias de un turismo, ya que es un coche con un tren delantero que responde al instante cuando le marcamos una trayectoria con el volante y la zaga va muy bien acompasada y asentada. Cuenta con una dirección realmente excepcional, la cual califico como su mejor virtud ya que es realmente informativa, directa y sobre todo, no tiene demasiada holgura en cuanto trabajas el volante.

Las suspensiones tienen un tacto que ha buscado más la amabilidad que la dureza. Filtra de manera excelente los baches sin hacer que el chasis pierda esa precisión de la que hablábamos al tiempo que aísla al habitáculo de lo que ocurre en los neumáticos. Algo en lo que también me parece que destaca este Puma: la insonorización.

El paso por curva es muy neutro y apenas subvira aunque entremos demasiado fuerte en el giro. Además, contar con un motor eléctrico de 168 caballos permite que la tracción al salir de las curvas y la respuesta al pedal del acelerador a la hora de trazar, sea muy muy bueno. Me parece un comportamiento propio de un coche compacto y sobre todo, una estabilidad de un coche de segmento superior, muy a la altura del comportamiento que puede darte un Ford Focus. Sí que es verdad que si pudiera pedir algún cambio, endurecería un punto la dirección asistida para que tuviera más peso e informara más en apoyos o en cambios de trazada, sin embargo, en un uso normal tiene un funcionamiento extraordinario y también es verdad que también es cuestión de gustos.

Si tuviera que definir estos días con el Ford Puma Gen-E de TYSA Ford en dos palabras, serían «grata sorpresa». Suelo ser bastante escéptico con los eléctricos, pues reconozco que hay muchos que no tienen demasiado sentido y que la experiencia queda empañada por su peso exagerado. En el caso de este modelo tengo que decir que creo que es de los pocos en los que la versión eléctrica es más recomendable o está mejor conseguida que la de combustión.

Precio de nuestra unidad de prueba en TYSA Ford

tysa-fachada

Los precios mostrados son de una unidad similar a la que tuvimos el placer de probar, pero en el restyling que actualmente se vende

Módelo: Ford Puma Gen-E Premium

Motor y transmisión: FWD 46,8 kWh 168CV

Color: Amarillo Electric
  Tapicería: Asientos en tela y vinilo Ebony con costuras grises

Equipamiento interesante de serie: Llantas de aleación de 18″ (neumáticos 215/50 R18 92H), Portón trasero manos libres, Entrada y arranque sin llave, Sistema de audio B&O de alto rendimiento (650 W) con 10 altavoces, incluido subwoofer, Cámara trasera,

Paquetes opcionales incluidos: Paquete Tech BlueCruise, Faros LED Matriciales antideslumbrantes

PRECIO RECOMENDADO P.V.P INCLUIDO DESCUENTO PROMOCIONAL: 32.801,11€

Más información: 

TYSA Ford Sevilla: Calle del Motor 11 (Antigua Calle Álava) – 41007 Sevilla – Tlf: 954 43 74 78

TYSA Ford Su Eminencia Sevilla: Carretera Su Eminencia. calle C. 6 – 41006 Sevilla – Tlf: 954 25 96 88

TYSA Ford Córdoba: Polígono Las Quemadas. Parcela 11 – 14014 Córdoba – Tlf: 957 32 55 08

TYSA Ford Tysa Lucena: Avd. de la Guardia Civil s/n – 14900 Lucena – Tlf: 957 96 10 78



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